lunes, 28 de septiembre de 2009

Pequeña LLama- LLama que Hermana

…Comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios. Él nos salvó y nos eligió con su santo llamado, no por nuestras obras, sino por su propia iniciativa y por la gracia: esa gracia que nos concedió en Cristo Jesús, desde toda la eternidad…
2 Timoteo 1; 8- 9

Vi mis manos y que?, desperté a la realidad de que solo están gastadas pero no tanto, que aun queda tiempo para seguir usándolas, que si fuera necesario podría sacrificar un poco mas de mi tiempo y de mi vida para doblar la apuesta del creador…
Esta claro las he visto cada día, cuando mi madre estiro sus manos por primera vez para abrazarme, cuando meció mi cuerpo para darle un descanso a sus ansias de amor, y a mis ansias de mañas…
Las he visto en las manos de mi padre, que alcanzaba una pelota para jugar, para demostrarme que tan suaves pueden ser las caricias de una mano áspera por el trabajo…
Las he visto en las manos de mi hermana, cuando se le escapaba Nachito para irse con los ángeles y ella lo despedía con un hasta siempre…
Las he visto en las manos de mi gran hermana, cuando necesite de su comprensión y de su ternura…
En un Gracias, la de mis amigos cuando me fracture el tobillo y todos estaban allí para darme aliento…
En la de mis amores cuando fueron llegando de a una, para darme una lágrima, una sonrisa, un beso…
Las veo hoy en unos hermanos- hermanas que llegan y comparten su pena, su alegría, su vida…
Las veo en Dios, en vos que espera que amanezca cada día para decir GRACIAS…

Salmo 119; 105
Cla ADL 2009

1 comentario:

Cari Y Yoly dijo...

Muy hermoso y sentido lo que has escrito,eres una persona muy sensible.
Saludos