sábado, 20 de febrero de 2010

del alma...


De mi diario de viaje algunas notas por allá en el 2008...
DIARIO DE VIAJE
    DIA CINCUENTA Y UNO
Nunca me había detenido a pensar en cómo iba a morir, aunque me habían sobrado los motivos en los últimos meses, pero no hubiera imaginado algo parecido a esta situación incluso de haberlo intentado.Con la respiración contenida, contemplé fijamente los ojos oscuros del cazador al otro lado de la gran habitación. Éste me devolvió la mirada complacido.Seguramente, morir en lugar de otra persona, alguien a quien se ama, era una buena forma de acabar. Incluso noble. Eso debería contar algo.
Sabía que no afrontaría la muerte ahora de no haber ido a Forks, pero, aterrada como estaba, no me arrepentía de esta decisión. Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión.
El cazador sonrió de forma amistosa cuando avanzó con aire despreocupado para matarme.
CREPUSCULO- STEPHANIE MEYER



Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿adónde vas?». Jesús le respondió: «A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás». Pedro le preguntó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti». Jesús le respondió: «¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces».
Juan 13; 36-3

Cuándo uno empieza a sentirse parte del otro? ¿Darías algo más por tu amigo? ¿Son realmente tus amigos, los amas, sabes lo que es amar al amigo, los haz llamado hermanos alguna vez? ¿Los haz sentido hermanos, algún instante?...
¿Como les demuestras tu amistad, cuales son tus expresiones de cariño, de amor, de incondicionalidad? ¿Lo conoces realmente, los haz defraudado, te sentiste traicionado por alguno de ellos alguna vez? ¿Le haz corregido posturas, te haz dejado corregir? ¿Le haz permitido entrar a tu corazón confesándole todas tus cosas?... Algunos dirán que es mucho pero si uno ama a ese otro al que llamas amigo, o hermano, ¿No lo haría? ¿No te dejarías ayudar por el, no darías hasta la ultima gota de tu sangre, de tu sudor, de tu vida por el?
En mi lugar quizás habrá otros, y quizás otros quieran ocupar ese lugar especial, ¿Pero no sabes? Eres mi corazón, mi compañía en días de soledad, mi oasis en medio de la sequedad de amor en el mundo. Eres el encuentro con la vida, mi corazón palpita cuando estoy cerca de ti amigo, amiga, hermano, hermana, todos tenemos mas cerca a unos en lugar de otros, pero el lugar privilegiado de mi historia es para quien yo quiera darle el titulo nobiliario de ser mi hermano- hermana. Nada comparable, nada cercano, y es que no se pueden clonar sentimientos, pero lo cercano a la orilla de mi alma es mi hermano-hermana.
Ámense los unos a los otros,
como yo los he amado.
No hay amor más grande
que dar la vida por los amigos
                                       Juan 15; 12-13
Todos tenemos uno, y no necesariamente tan cercanos como de la misma sangre. Ese ser especial, hace que nuestra historia tome un vuelo especial y requiera de ese paraíso que es la amistad para darle sentido: Te propongo pensar en la persona especial de tu corazón y llenarlo de bendiciones, Dios te llenara a ti de caricias al corazón…



Benditos sean ustedes que andan por el mundo haciendo el bien…
                            CLA ADPE 2MIL8

2 comentarios:

Cristina dijo...

Hola,paso a saludarte y mandarte un fuerte abrazo.Besos y muchos besos y más besos...

Fernando dijo...

Hola Claudio, me han gustado mucho tus últimas entradas.
Esta especialmente, las complicaciones de la vida diaria nos hace olvidarnos de lo más importante los que nos quieren a quiénes queremos. Gracias por recordarlo. Un abrazo. Fernando.