jueves, 25 de marzo de 2010

Con solo una sonrisa...

Dicen que Abuela entro al cielo, y se dirigió al portero que al escuchar su nombre se puso feliz…

Luego de tomarle todos los datos, le sugirió que espere un momento solo faltaba un segundo mas, pero que era un segundo mas si había esperado tanto, su curiosidad la hizo inquietar ante una puerta de uno de los cuartos de esa gran sala, o al menos eso parecía, se dirigió hasta ella y dando un giro se abrió, dentro de ella solo parecía haber unos extraños personajes que al verla, quisieron curiosear sobre la vida allí en la tierra…
Y con lujos de detalles y sonriendo y dejando escapar una que otra lagrima contó lo que era su familia sus hijos, sus hermanos, sus padres, sus vecinos, y cuanto le gustaba sentarse a matear por las tardes con sus nietos, amasar el pan para disfrutar la charla, y recordar cada primera palabra que les escucho pronunciar…
La gran Mama estaba en la salitas de las almas que esperaban la oportunidad de nacer, pero querían saber lo lindo que seria descubrir ese regalo de vivir…
Porque nunca hemos elegido ni el instante de nacer, ni de morir, la abuela les sugirió que si Dios les brindaba esa oportunidad que no la pierdan y que la disfruten, en ese instante el portero regreso y la encontró con las almitas contando muchas anécdotas de las suyas, luego se despidió de todas ellas con un beso y les sugirió no temer a nada…
Caminando hacia el lugar que le estaba preparado desde toda la eternidad el portero le sonrió y dulcemente le dijo:
- Acabas de llegar y pareces que siempre hubieras estado aquí.
- Siempre lo he estado esperando – Contesto
- Has sido generosa cada día de tu vida en la tierra, te he visto cada día juntar a los tuyos para brindarles aunque no mas sea una sonrisa. ¿Sabes que te esta esperando, para darte las gracias, no?
- Si lo se me lo ha dicho cada una de mis noches cuando juntaba mis palmas para pedirle que cuide de mi gente, pero que más podía hacer por El, había hecho cosas maravillosas por mí desde siempre. Solo quiero decirle algo nada mas.
- ¿Qué?
- Gracias por haberme elegido.
Y la abuela se envolvió en su mantilla blanca y le sonrió por ultima vez, traspaso el umbral y dijo: -Hasta mañana…
En ese instante se deslizo por su mano un rosario que siempre la acompaño, y se quedo dormida…

            Hasta siempre
                      Dios los proteja…
CLA AHÍ 20DIEZ
…yo los llamo amigos… Juan 15; 15

1 comentario:

Dubby 24 dijo...

Qué dulce Clau! Muy pero muy bonito!
Besitos